Evergrande: La inmobiliaria más endeudada del mundo se desploma

Una de las inmobiliarias más importantes de China parece estar llegando a su fin. Evergrande se enfrenta a una inminente quiebra tras una deuda de 305.000 millones de dólares con riesgo de impago.

Hasta el año pasado, Evergrande estaba posicionada como una de las imbatibles del país asiático; sin embargo, a principios de septiembre de este año, la consultora de inteligencia financiera REDD aseguró que la gigante, en los próximos días dejará de pagar los intereses de su deuda con dos bancos.  

Por su parte, la firma Fitch, ya rebajó su valoración de Evergrande y las subsidiarias Hengda Real Estate  y Tianji Holding Limited del nivel CCC+ al CC; en otras palabras, pasó de “nivel muy alto” a “riesgo de impago”.

Según el comunicado de Fitch, el riesgo crediticio es muy alto dada la poca liquidez que maneja la inmobiliaria; si a eso le sumamos “el declive en las ventas contratadas, la presión para resolver el retraso en los pagos a sus proveedores y contratistas, y los progresos limitados en la liquidación de activos”,  el panorama se torna poco alentador para la compañía.

Por otro lado,  las calificadoras de riesgo Moody’s y China Chengxin International también rebajaron su valoración de Evergrande, y Goldman Sachs recomendó la venta de las acciones de la inmobiliaria; por lo que su cotización en Bolsa a principios de septiembre, llegó a caer hasta un 3,08%.

La mala racha de la inmobiliaria, en parte, se debe a las consecuencias post Covid-19. Durante el 2020 y 2021, el mercado inmobiliario chino presenció la caída en la compra de viviendas como inversión. Para junio, los precios de la vivienda nueva vendida llegaron a un 20% menos, según datos de la consultora Capital Economics.

Implicaciones fatídicas

Evergrande no solo supone una catástrofe para su fundador, Xu Jiayin, quien es el quinto hombre más rico de China, con una fortuna valorada el año pasado en unos 33.000 millones de dólares según el ranking de la revista Hurun.

Da empleo directo a 200.000 trabajadores y 3.8 millones de personas dependen de la compañía indirectamente. Por ende, su quiebra podría afectar a todo el sector inmobiliario chino con consecuencias graves en de la economía del país; tomando en cuenta que la construcción es uno de sus pilares más importantes.

Además, su club de fútbol antiguamente llamado Guangzhou Evergrande -ahora ya solo es Guangzhou FC- era el campeón habitual de las competencias nacionales.

¿Hay esperanzas aún?

Evergrande todavía intenta mantenerse en pie. Está tratando de desinvertir en sus subsidiarias y obtener liquidez con la venta de sus propiedades inmobiliarias a precios muy por debajo de lo que acostumbraba.

Hasta el momento, la venta de activos ya le ha permitido liberar unos 25.000 millones de yuanes (unos 3.262 millones de euros). Sin embargo, todavía está latente la posibilidad de impagos si no consigue el efectivo suficiente.

Ahora queda la duda: tomando en cuenta el alcance de las consecuencias, ¿el gobierno chino mediará en el conflicto? Todavía habrá que esperar para saber el desenlace final.